El tiempo es mi aliado

En tiempos de guerra, trabajé en un hotel mientras estudiaba Letras. En tiempos de guerra, aproveché a los policías federales para aplicarles instrumentos para recabar información sobre alimentos, fue un estudio sociolingüístico de la comida, era mi primer semestre, Lili y yo teníamos que salvarlo.

En tiempos de guerra, vi cómo desfilaban las prostitutas, los transexuales en el pasillo del hotel, entendí que en tiempo de guerra todos somos vulnerables. En tiempos de guerra creció el índice de natalidad en Aguascalientes, los secuestros y también los muertos. En tiempo de guerra, mis papás peleaban a todas horas y nunca había tiempo para descansar. En tiempos de guerra se llevaron a mi hermano y luego lo regresaron. En tiempo de guerra, mis papás se dieron cuenta quiénes estaban y quienes no. En tiempos de guerra, caí, me ahogué y Jorge me ayudó a revivir.

En tiempos de guerra, no somos nada ni nadie, sin el otro. Se acabaron los tiempos de guerra para mí, desde que mis papás se divorciaron. Ahora, estoy en tiempos de resistencia, en donde todos nosotros, seguimos siendo vulnerables.

En tiempos de resistencia no sé qué hacer, en tiempos de resistencia quiero volar, pero no sé cómo aterrizar. Quisiera contar mil y unas historias como si estuviera en busca del tiempo perdido, lo haré algún día, porque lo que importa es lo esencial. El diplomado de creatividad me ha impulsado en mi desarrollo espiritual e íntimo, cada día me conozco más, aunque cambie.

Las hojas matinales me ayudaron a renovarme, a conocerme, me curé. Al principio lloré, berreé y de un día para otro, sin darme cuenta, sentí tranquilidad. Fue cuando entendí, que el tiempo de guerra había pasado, ahora tocaba el tiempo de resistencia, en el que necesito estar bien para poder educar a mi hijo, amar a los demás, dar lo que más pueda para cambiar paradigmas en mi entorno, en mi vida.

Esto me hace una mujer más fuerte, más consciente. El diario de la gratitud fue mi aliado, porque a pesar del estrés y las cargas excesivas de trabajo, él me aligeró el paso, reconocer a los demás y a lo que me rodea, me hizo darle más sentido a la vida, ¿de qué sirve hacer algo? ¿por qué tengo que agradecer? , sirve para saberte en los otros, no somos sin el otro. 

En tiempos de resistencia estoy para cumplir mis sueños, alentar el de mi hijo y mi esposo, y sobre todo el de mis alumnos, porque en tiempos de resistencia los profesores somos. Me siento fuerte, creativa y sobre todo capaz de afrontar mi mundo, y ayudar a los demás. En tiempos de resistencia, la creatividad es resiliente y persistente. 

La creatividad me ha enseñado a crear mis propias definiciones sobre todas las cosas, la gente dice muchas cosas, la gente opina sin conocer.Por ejemplo, el otro día alguien me cuestionaba el porqué soy tan mala persona y me alejo de mi familia. Le dije que mi definición de familia no era un apellido, ni una serie de eventos desafortunados. Mi definición de familia es como aquel bello libro… un círculo de personas que te aman. La definición de amor, es todo aquello que te respeta. Una amiga hace un año me dijo que no me preocupara porque sólo somos unos cuantos con los que puedes contar, y los dedos de la mano sobraban.

Cuando voy a terapia, a veces dudo de mi definición de familia, pero mi psicóloga me ayuda a reordenarme, a guiarme para no olvidarme que primero estoy yo ante todo y mi dignidad. En el diplomado de creatividad, leímos a Perec. Perec es cotidiano, como la vida de todos. Él me enseñó a acordarme.

Entonces, me acuerdo de mis papás conversando, incluso dándose un beso. Me acuerdo de las pláticas hasta la madrugada con Jorge, porque está ahí cuando lo necesito. Me acuerdo de Angie porque juntas siempre hemos sido más fuertes, más humanas y más dignas. Me acuerdo de mis tías felices, poniéndose guapas y hablando de todos. Me acuerdo de Bruce que ganó un nacional de Taekwondo a pesar de todo. Me acuerdo de Mariana y su sonrisa al bailar Bellydance porque su expresión superaba la técnica. Me acuerdo de mi mamá preocupada por mi forma de ser tan rara, siempre fue un dilema para ella. Me acuerdo de mi papá, cuando fue a verme correr.

Me acuerdo de Gabriel cuando era el mejor en gimnasia, y ganó todo lo que se puede ganar. Me acuerdo de Hanna, Anna y Erika que juntas, y hasta la madrugada hacíamos los trabajos, las fiestas y lo que fuera. Me acuerdo de Pollo cuando entrenamos juntos. Me acuerdo de Hugo y el oso de peluche que me regaló lleno de loción siete machos. Me acuerdo cuando para mí lo más importante era correr. Me acuerdo cuando nació Emilio, y me la pasaba llorando. Me acuerdo cuando caminó y todas las veces que se cayó. Me acuerdo de tantas cosas que nunca terminaría. Me acuerdo de las tardes, mañanas y a veces noches cuando Lili y yo no dejamos de hablar de lo que sea. Me acuerdo de Charlie, Esteban, Adán y Leo discutiendo sobre algún autor de literatura. 

Me acuerdo de lo cotidiano, lo simple de lo que más me llena.

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